Los seres humanos cumplimos años que se suman aritméticamente
cada vez que pasan 365 días. Ese ciclo, que conocemos
como edad cronológica, no se detiene y es un indicador
claro del tiempo que ha transcurrido desde nuestro nacimiento.
Sin embargo, existe otro tipo de envejecimiento que determina
el desgaste que ha sufrido nuestro organismo a lo largo de
la vida.