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| Cirugía y medicina Plástica, Estética y Reparadora |
"Aumento de pecho y abdominoplastia con una sola cicatriz"
Siempre he sido delgada y con bastante pecho… hasta que fui madre. A mis 38 años , tengo una genética generosa, y sé que incluso parezco más joven. Sin embargo, hace poco menos de un año, tras tener a mi tercer hijo, no tuve más remedio que asumir que definitivamente había perdido mi figura esbelta y fibrosa. Aunque vestida seguía estando resultona porque usaba mis argucias (iba siempre con faja, usaba sujetadores y bikinis con relleno), sin esas “trampas” ya no era, ni mucho menos, como antes. Mi pecho originalmente una talla 100, había ido desapareciendo, literalmente, cada vez más tras cada lactancia. Y mi vientre dejó de ser plano para convertirse en una bola flácida, incómoda y antiestética. En definitiva, dejé de sentirme en mi cuerpo para sentirme atrapada en uno ajeno. Este sentimiento se inició después del primer embarazo, se agudizó tras el último parto, lo que me llevó a plantearme – esta vez realmente en serio- recurrir a la cirugía estética. Después de los dos primeros embarazos probé diversos tratamientos, pero ya no podía engañarme pensando que mi problema podía solucionarlo en una cabina estética o en el gym. Lo había intentado todo: hice dietas y ejercicio para rebajar vientre; me gasté una fortuna en sesiones de mesoterapia, electroestimulación, plataforma vibratoria y radiofrecuencia; me aplicaba disciplinadamente cremas reductoras y reafirmantes sin obtener más que una cierta mejora en la apariencia de mi piel. Pero en mi caso eso no era suficiente, así que me puse a investigar. Me pasé muchas horas delante del ordenador buceando en la red, pero terminaba confusa. Finalmente, y a través de unas amistades, decidí consultar con tres cirujanos de prestigio.
Finalmente decidí operarme vientre y pecho con el Dr. Mato Ansorena. Fué una cuestión de piel; hubo feeling desde el primer momento. Me hizo sentir cómoda en la consulta y no me encontraba intimidada al plantearle mis dudas y temores. Tenía miedo al quirófano, a la anestesia, pero también a los resultados. Primero porque no terminaba de creer del todo que mi vientre- con un michelín colgante que no podía abarcar con toda mi mano- pudiese quedar igual al que tenía antes de mi primer embarazo y, por otro lado, porque, tras las cesáreas, comprobé que tengo tendencia a cicatrizar mal y a desarrollar queloides. Pero el Dr Mato Ansorena (91 562 6505 – www.mato-ansorena.com) me propuso una opción que ni siquiera se me hubiera pasado por la cabeza en la mejor de las fantasías: realizar la doble intervención pero con una sola incision en el abdomen. ¿Cómo? La idea, me explicó, era hacerme una abdominoplastia en la que me coserían la fascia muscular (la fina capa de tejido que cubre los músculos) a izquierda y derecha del ombligo y de arriba hacia abajo, como si fueran las pinzas de un pantalón; después esitrarían la tripareconstruyendo un ombligo nuevo y cortarían la piel que sobrara. Hasta ahí lo que ya sabía, por mis indagaciones en internet. El siguiente paso, sin embargo , consistía, en vez de hacer incisiones en el pecho para introducir los implantes, en introducirlos desde el abdomen, aprovechando que ya estaba abierta por esa zona. Por ahí arían pasar las prótesis hasta el bolsillo mamario, por debajo del músculo para lograr la naturalidad que yo quería.
¿De verdad se podía hacer eso? ¿Por qué, entonces, no es algo que se haga habitualmente si con ello la mujer se ahorra una cicatriz en el pecho?
“Esta no es la vía habitual- me dijo el doctor Mato- porque el trayecto hasta llegar a la mama es más largo y mucho más complicado. Hay que pasar la barrera anatómica- el surco submamario- que es fundamental dejar bien suturado. Si no se cierra bien el bolsillo con puntos de sujeción adicionales se corre el riesgo de que caiga la prótesis. En definitiva- añadió- ésta es una buena solución en casos como el tuyo, en los que la paciente, además de un aumento de mama, desea corregir cicatrices feas de una operación previa- de vesícula, colon, cesárea- o quieren también realizarse una abdominoplastia. Es una alternativa más en cirugías asociadas porque la paciente se evita dos cicatrices”. Pero también es cierto que es un tipo de intervención más laboriosa y complicada, que requiere mucha pericia, mimo y experiencia.
Propuesta aceptada. Pero no quería que quedase nada en el aire, y prácticamente sometí al Dr. Mato a un tercer grado sobre tamaños y tipos de prótesis.
Realmente me obsesionaba mucho que el resultado no fuese natural. Quería recuperar la tersura y turgencia perdidas. En cuanto al tamaño, volver a la talla 100 de mi juventud no era tanto una prioridad. De hecho de adolescente llegué a tener incluso complejo de mucho pecho. Con esta intervención no buscaba ni ser la más sexy ni presumir de un escote voluptuoso. No va con mi forma de ser. Sin embargo, el Dr. Mato me contó que no le gustaba cerrar en consulta el tamaño del as prótesis. Generalmente, prefería- teniendo clara las expectativas y el estilo de vida de la paciente -, y previo consentimiento informado- llevar al quirófano tres tipos de prótesis y probar insitu cuál o quedaba mejor. De hecho, en mi caso, terminó poniendo un pelín más de lo que en principio pensábamos. El motivo era que, al haber tenido bastante pecho antes, mi bolsillo era grande y, aunque ahora se había vaciado la glándula mamaria había que rellenar ese espacio. La solución fue una prótesis que rellenara el hueco superior – totalmente plano- y el resultado, ejecutado de forma submuscular, absolutamente armónica. De hecho, aunque utilice escotes pronunciados, nadie “sospecha” de su total naturalidad. Aún no puedo creer que me haya liberado de las fajas y de los rellenos. Estoy feliz y es cierto que, aunque tuve algún momento de debilidad en el que me planteé dar marcha atrás, ahora no me arrepiento de mi decisión.
No quiero tampoco que se piense que esto fue un camino de rosas. El postoperatorio se hizo realmente lento. Curas cada cuatro días para hacer un seguimiento de la cicatrización, y dos semanas andando encorvada porque me tiraban y dolían los puntos de la cicatriz abdominal. No podía sostener al mi bebé, y coger un plato del estante de la cocina era un odisea… Además, tuve que llevar una faja que me comprimía desde la rodilla hasta debajo del pecho, con tres niveles de cierre que iba apretando a medida que me deshinchaba. Del pecho, por el contrario, no me enteré, porque no tenía puntos. Y, a pesar de la cicatriz del abdomen- antes tenía los queloides de las cesareas- me vualvo a sentir plenamente identificada con mi cuerpo.
"Resultados para siempre"
Escribo esto para animar a todas aquellas madres que, en el transcurso de embarazos y lactancias, han visto como su pecho perdía en volumen y se convertía en un pecho flácido y muy poco atractivo.
Yo he tenido tres embarazos, y después de dar de mamar a mis tres hijos durante un año, estaba contenta como madre pero estaba muy a disgusto con como había quedado mi pecho. Me molestaba tener que estar comprando sujetadores con relleno, no poder ponerme escotes, me horrorizaba verme en el espejo desnuda y mi relación con mi marido dejaba mucho que desear porque yo no me sentía atractiva.
Después de darle unas cuantas vueltas decidí hacerme una operación de aumento de pecho.Hace un año de la operación, y estoy contentísima...es una alegría diaria: la ropa me queda bien, se acabaron los rellenos, despreocupación total en si se me ahueca o no el escote, vuelvo a sentirme sexy, y mi autoestima ha ganado muchísimo.Además, después de este tiempo, la sensación que he llegado a tener es que el pecho es mío; me parece mentira que en algún momento yo haya pasado por una operación, es como si siempre lo hubiese tenido así. Por eso, animo a toda las mujeres que no estén contentas con su pecho a que pasen por esta operación; a la semana se olvida, y los resultados quedan para siempre.
"Era justo lo que queria"
Hola soy Maria, te cuento mi experiencia cuando me hice una Mastopexia, debido a una mama tuberosa: de la operacion ni me entere fue todo muy rapido, en el post-operatorio, los 4 primeros dias lo pase muy mal me dolia mucho y no me podia mover, pero a partir del 5 dia los dolores fueron remitiendo rápidamente y al septimo dia ya estaba prácticamente recuperada a excepcion de algunos movientos con los brazos ademas la forma del pecho cuando me los vi los primeros dias no era lo que pensaban, pero a la semana la forma me empezo a cambiar y ahora que hacen 3 semanas de la operacion estoy encantada con la forma que me ha quedado y el tamaño y todo, estoy muy contenta de todo y era justo lo que queria, muchas gracias! Un beso
"He quedado fascinada"
Dr. Le escribo esta nota para transmitirle lo satisfecha que estoy con la operación de mi glúteo derecho. Tenía usted razón, no era tanto como yo creía. Es usted un gran profesional con un trato muy cercano a sus pacientes, esto lo digo, porque soy consciente de lo pesada pesada e impaciente que soy. Muchas gracias por saber "aguantarme" tan bien.
Quería decirle que su equipo es como usted, muy entregado y pendiente de cada detalle en todo momento; me he sentido arropada y cuidada a cada instante. ¡Ah! se me olvidaba, la clínica de La luz fantástica, la anestesista y todos los demás estupendos. Con los pechos he quedado fascinada, son como los de una jovencita, me encantan. Muchos besos, le mando un afectuoso y cálido abrazo. Espero encontrarle en el mismo lugar por muchos años más.
"El resultado ha sido magnífico"
Me operé el 25 de Febrero , todo fue genial tanto la atención del personal de la clínica y por supuesto la del doctor Mato Ansorena . El postoperatorio fue fantástico tuve leves molestias durante los 3 primeros días y al cuarto fueron remitiendo y a día de hoy puedo hacer vida normal . El resultado ha sido magnifico , me ha quedado un pecho muy natural ; justo lo que yo quería .
Hola chicas, soy de Sevilla, y estoy recién operada. Todo ha ido fantastico, solo con leves molestias y el resultado ha sido estupendo. Un saludo.
"Sabed que estáis en las mejores manos"
Soy una chica de Madrid. Me operé hace 10 días con el Dr. Mato de un aumento de pecho. Tenía muy poquito pero no quería una talla muy grande, así que hablando con el doctor me aconsejó prótesis de 250 gr por vía axilar. Los días anteriores a la cirugía los pasé nerviosa, pero la operación fue genial, duró 45 minutos aproximadamente y ese mismo día por la tarde ya estaba en casa.
Tuve muchas molestias los 3 primeros días que los pasé casi en la cama, pero a partir del cuarto empezaron a remitir y hoy por hoy a pesar de que me molesta si levanto mucho los brazos, me encuentro fenomenal. Puedo hacer una vida totalmente normal y lo mejor de todo es que estoy feliz con el resultado; a la vista no queda ninguna cicatriz, el aspecto es totalmente natural, el tacto del pecho es blandito y no he perdido nada de sensibilidad, estoy encantada porque es exactamente lo que yo quería.
El trato del doctor y de todo su equipo ha sido muy bueno, transmiten una total confianza, así que si os animáis sabed que estáis en las mejores manos.
Un saludo
"Estoy muy satisfecha con el resultado"
Para mi soís un equipo de toda confianza; llevaba con vosotros más de un año, realizándome tratamientos de mesoterapia, masajes locales en la zona de las cartucheras y glúteos para deshacer la grasa dura acumulada. Pero finalmente, me decidí por la Lipo. No estaba nerviosa y además conseguistéis que los primeros momentos de la intervención fueran amenos y distendidos, por lo que recuerdo poco o más bien nada de la operación.
Cuando os ayudé a colocarme la faja (hasta la rodilla) empecé a notar que estaba un poco torpe y dolorida. Tras 45 minutos o 1 hora después, me fui a casa, en mi propio coche, conduciendo yo, aunque no lo recomiendo .... Esa tarde estuve algo molesta y manchaba bastante. Al día siguiente no fui a trabajar. La sensación no es exactamente dolor, sino unas agujetas terribles. Además la zona operada está muy sensible, por ejemplo, recuerdo que no me podía poner de lado en la cama para dormir porque me dolía en esa posición. La operación fue el 8 de julio, a mediodía.
Los cuatro primeros días me sentía torpe al andar y algo dolorida. Después todo fue mejorando. Llevar la faja es muy incómodo al principio y más teniendo en cuenta que estábamos en verano ... Me salieron algunos moratones en las zonas operadas. Tardaron en irse unos 15 días aprox; me dí Trombocit Forte. Los resultados fueron visibles practicamente desde el primer día a pesar de estar hinchada. Pasados un mes y medio, dos meses el resultado era claro. Estoy muy satisfecha con el resultado y los 15 días posoperatorios se quedan en nada cuando después se ven los resultados. Os estoy muy agradecida.
Un abrazo
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